Estudio "Pobreza y disperiosn poblacioa", Richard Webb en la Hora N
Richard Webb fue entrevistado en el programa “La Hora N”, donde presentó los resultados del estudio “Pobreza y dispersión poblacional”.
Webb explicó los principales hallazgos de la investigación, entre los que figura la multiplicación de la producción en las áreas rurales. Durante casi 100 años la producción y el ingreso de las familias rurales se ha mantenido en 1.6% de crecimiento anual, sin embargo, en los últimos 15 años, la tasa de crecimiento ha aumentado a 5.1% anual.
Asimismo, el investigador mostró los resultados de una encuesta realizada a los 215 distritos más pobres del país, donde se evidenció un significativo aumento en el jornal agrario, el precio de los terrenos agrícolas y de vivienda, y una reducción en las horas de viaje a la ciudad más cercana. Puede acceder a la entrevista completa en el siguiente enlace.
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| COMENTARIOS: Campesino andino. ¿está progresando? | |||||
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24 de mayo, 2012
Yehude Simon
Millón de gracias por información. 30 de junio, 2012
Nissin Morales
La información me es de mucha utilidad. Con estas cifras será mas fácil hacerles entender que la inversión privada los sacara mas rápidamente de la pobreza. 30 de junio, 2012
Otoniel Velasco
Extraordinario, felicitaciones a Richard Webb. En los gráficos que has enviado, te sugiero que en el tema de caminos desagregues 2001-2006 y 2007-2011 y comprobarás que en el segundo periodo es cuando se acelera notablemente la construcción de caminos. 30 de junio, 2012
Roberto López Bustillo
Si bien es aun una visión limitada del estudio del doctor Webb, se aprecia las mejoras sustanciales de los indígenas. Espero con ansias el resultado del estudio para tener una visión más amplia al respecto. 30 de junio, 2012
Pablo Coll Calderón
Una parte del crecimiento de los últimos 5 años se ha debido al Proyecto Perú, pues las carreteras a cargo de este Proyecto han mejorado su mantenimiento e incrementado la calidad de su transitabilidad, acomodando las especificaciones técnicas a la cantidad de tráfico que soporta cada una de ellas. El Proyecto Perú se financia con gasto corriente pues el concepto de mantenimiento es el que se hace día a día y por tanto no es una inversión. Este concepto rompe el círculo vicioso que genera la aplicación del SNIP, pues muchas carreteras no son "rentables" porque no hay el suficiente tráfico diario que la pueda hacer rentable y por tanto decidir aplicar fondos para su construcción. Al mejorar el mantenimiento se genera tráfico lo que permitirá posteriormente que esa carretera sea susceptible de aplicar fondos de inversión para su mejoramiento. Estos conceptos deben ser mejorados para que los kilómetros de carreteras en buen estado sigan creciendo. 1 de julio, 2012
Miguel Angel Mufarech
La información muy interesante, como siempre. Ustedes están haciendo excelentes estudios e investigaciones. En eso, Richard Webb es un genio y me consta. Me imagino que habrá algún libro o librito sobre “Pobreza y Dispersión Poblacional”. Cuando lo tengas, me encantaría poder tener uno de ellos para leerlo y analizar todas las cifras que él ha obtenido de su trabajo de investigación. 1 de julio, 2012
Eduardo Mazzini
Lo que ya se muestra es muy revelador. Sin duda, los comentarios deben esperar a tener el trabajo de Richard Web, ofrecido. Quedo a la expectativa... Pero mientras tanto no puedo dejar de hacerme una reflexión, más de tipo histórico: ¿qué hubiera pasado si se hubiera sostenido la política ferrocarrilera iniciada en el siglo XIX por el presidente Balta, truncada y abandonada posteriormente? 1 de julio, 2012
Walter Espinoza V.
Gracias por la valiosa información y espero ver el trabajo de Richard Webb (hay un libro al respecto). Por otro lado, es correcto afirmar lo importante que son las inversiones en infraestructura en todo el Perú y pensar que algunos creen que en el interior no hemos avanzado. Estoy reenviando esta información a varios foros. 1 de julio, 2012
José Sosa
El doctor Richard Webb, quien se merece todos nuestros respetos, como un prestigioso profesional y académico en economía. Pero nosotros solo tratamos de entenderle, que solo hace bien su trabajo, para aquellos que le contratan, ordenan y financian estos estudios, y solo les muestra lo que quieren ver a aquellos grupos de poder interesados, en ver incontables y grandes oasis muy verdes en los vastos, áridos y secos desiertos. Muy similar a las empresas encuestadoras que inclinan las preferencias en sus encuestas, de acuerdo al tono de la música que bailen los mayordomos. Cajamarca, Huancavelica y Puno, son los mejores ejemplos vivos y totalmente comprobables, del total olvido y desamparo histórico del Estado Peruano, y el sector privado liderado por la minería, es el más mezquino, porque son los empresarios que más se han enriquecido, a costas de estas regiones, y solo han dejado grandes huecos y contaminación, mientras en estos pueblos, están los bolsones de pobreza extrema más grandes de nuestra patria, y así firme estos estudios muy bien elaborados, don Adam Smith ó la Reina Isabel II, afirmándonos que los chanchos vuelan, nunca podrán negar lo que nuestros ojos están viendo. El que lea, entienda. 1 de julio, 2012
Walter Espinoza V.
Un deporte nacional es defenestrar a nuestros científicos, investigadores, y deportistas... decir que sus investigaciones son a pedido de quienes supuestamente le han pagado es un pecado. Richard Webb realizo las primeras investigaciones sobre la distribución de la riqueza en el Perú y calculo el índice GINI por los años 70's. Es acucioso y serio en sus investigaciones, y es lamentable leer de alguien que dice creer en Dios estas aberraciones, todo por decir que las cosas están cambiando en los Andes, que sus economías están mejorando. Un poco de respeto Jose y si crees en Dios a pedir perdón por el pecado cometido... 2 de julio, 2012
José Ruiz Huidobro Cáceres
En tu correo dices: "El trabajo de Richard Webb se los enviaré en un par de semanas, pero les adelanto algunos pocos gráficos, que aunque presentan una visión muy limitada de la investigación, son muy significativos." El primer problema de esta frase es con el castellano. La primera evidencia de esto es el "los". ¿A quién, o a qué, se refiere "los"? Solo hay dos posibilidades: 1. al trabajo
2. a aquellos a quien ofreces enviar el trabajo
Te habrás querido referir al trabajo. No puede ser ya que este está en singular, "los" no puede referirse al trabajo. Hubieses escrito "lo". Si no es el trabajo entonces tendrá que ser que te refieres entonces a aquellos a quien ofreces enviar el trabajo. Podría ser... pero lo malo es que lo que en realidad dices no es que les vas a enviar nada a ellos sino que lo que vas a enviar es a ellos mismos: es decir a quienes vas a enviar es a aquellos a quienes has ofrecido el trabajo. O sea vas a enviar (a alguna parte) a todos tus lectores ya que dices: "los enviare en unas pocas semanas" y ya vimos que no te podías referir al trabajo ya que este, siendo uno, no concuerda con "los". Yo me doy cuenta bien que no vas a enviar a tus lectores a ninguna parte y que lo que quisiste decir (pero no lo lograste) es que lo que enviaras a tus lectores es el trabajo de Richard Webb. (Como también me doy cuenta que si alguien dice "Me se cayó al suelo el tenedor" quiso decir: "Se me cayó el tenedor al suelo").
El problema se origina por una forma "ministerial" o "congresista" o "policial" de decir las cosas en que ha caído el castellano en el Perú desde hace algunos años: sintaxis invertida.
"El asesinato lo estamos resolviendo", "Esta situación no LO vamos a tolerar" (Fujimori, circa 1998). Ya ni siquiera es LA sino que él decía LO. “Los heridos del terremoto de ayer los está atendiendo el Ministerio de Salud", "El gol de Balotelli lo hizo con la cabeza". Al usarse esta sintaxis invertida en que primero va el predicado y después el sujeto, que si bien no es ilegal en sí misma no es tampoco la regular, se puede caer en problemas como aquellos en lo que has caído en que el predicado esta en singular (el trabajo) y el sujeto esta en plural (tus lectores o aquellos a quienes has ofrecido enviarles el trabajo de RW) y al usar el "los" resulta un fiasco. Todo esto se evita usando la sintaxis regular: "La próxima semana les enviare el trabajo de RW". Así no hay ninguna duda de que envías y a quien, o quienes, se LO envías". Espero que tomes a bien este comentario gramatical. 1 de julio, 2012
MRH
Gracias por la ilustrada corrección. Ya sustituí el texto. 1 de julio, 2012
Max Ortiz Soto
El fenómeno, es que la población rural se encuentra dispersa en el campo. ¿Por qué está creciendo la población de las capitales de distrito? ¿Por qué la población está migrando del campo (zona rural) a las zonas de crecimiento de las capitales de distrito, provincia y región? Cuidado, no es que la población de las ciudades estén regresando a las capitales de distrito. 2 de julio, 2012
Instituto Peruano de Economía (IPE)
Costos de transporte y comunicación, y pobreza rural Las zonas rurales del país registran ahora crecimiento de 5% cada año (El Comercio 27/06/2012) El doctor Richard Webb, reconocido economista investigador y ex Presidente del Banco Central de Reserva, empezó a presentar los resultados del estudio "Pobreza y Dispersión Poblacional". La prensa ha resaltado dos hallazgos del estudio. 1. Que el análisis de largo plazo y a nivel nacional indica que el crecimiento económico de las zonas rurales ha promediado 5% en la última década, frente a la tasa media de 1.5% observada en el pasado. 2. Que los resultados de una amplia encuesta en 215 distritos pobres del país señalan que en la última década han aumentado sustancialmente el ingreso y la riqueza rural, medidas por el jornal agrario, el precio por hectárea agrícola y el precio por terreno para casa en el pueblo. Si bien estos resultados son muy importantes para entender lo que está pasando, en por lo menos una parte importante de las zonas rurales pobres del Perú, nos parece también muy importante resaltar otros aspectos del estudio. El aún elevado nivel de pobreza monetaria que existe en nuestro país −31.3% a nivel nacional y 54.2% en las zonas rurales en el 2010− significa que es un imperativo moral que el Estado intervenga efectivamente donde corresponda para ir equiparando el acceso a oportunidades de nuestra población, particularmente en las áreas rurales. La tesis central del trabajo liderado por Richard Webb es que los costos de transporte y de comunicación son una importante explicación de la baja productividad y, por lo tanto, de la pobreza rural, que se transmite de generación en generación. Por ello, las sustanciales mejoras en vías y en medios de comunicación en las zonas rurales en la última década (ver gráfico 1) han contribuido sustancialmente a la disminución de la pobreza monetaria y a la mejora del bienestar (ver gráfico 2). Es decir que, pese a las groseras falla en que incurre el Estado al cumplir su función de desarrollo social, se ha avanzado significativamente (ver gráfico 3). Gráfico 1 ![]() Gráfico 2 ![]() Gráfico 3 ![]() Para llegar a estas conclusiones, el doctor Webb revisa la literatura internacional, interpreta la pobreza rural peruana, presenta la evidencia de sus visitas de campo, trabaja con la Encuesta Nacional de Hogares del 2008 y la Encuesta Niños del Milenio, y revisa la evolución histórica de la economía rural. Es, pues, un trabajo riguroso sobre un tema esencial que pocas veces es discutido con seriedad. Los "estudios" usuales buscan justificar a toda costa una posición política, en lugar de buscar entender qué está pasando para hacer recomendaciones de política que contribuyan a mejorar el bienestar. La principal recomendación de política que se deduce del estudio del doctor Webb es mejorar la conectividad rural. Al respecto, para acelerar y hacer más efectiva esta política, nuestra recomendación más agresiva es que se debería tender a otorgar en concesión, mediante Alianzas Público Privadas (APPs) prácticamente la totalidad de la inversión pública en infraestructura, no sólo la vial. Para ello, se debería concursar el diseño de planes plurianuales de inversión en infraestructura y mantenimiento, aterrizados en contratos "bancables", que puedan incluir varias regiones y sectores. Los resultados del trabajo del doctor Webb pueden no ser igualmente aplicables a todos los distritos del país y es posible que no se hayan identificado algunos factores importantes que contribuyan u obstaculicen el efecto de la mejor conectividad sobre el desarrollo rural. Sin embargo, la amplitud de su muestra y la contundencia de sus resultados demuestran que la conectividad rural debe ser un elemento central de política. Asimismo, el trabajo nos recuerda que los estudios bien hechos proporcionan información valiosa sin la cual la elaboración de políticas públicas resulta aventurada y poco efectiva. Esa es otra tarea pendiente del Estado. 2 de julio, 2012
Oscar Villalobos
Cuando el Primer Ministro Chino Deng Xiaoping inicio la nueva política económica en China tuvo dos frase famosas, la primera fue "No importa el color del gato, lo importante es que cace los ratones". Y la otra frase se dio, cuando el visito al Banco Mundial a pedir un prestamos elevado, lo funcionarios, burócratas ellos, le preguntaron para que quería tanto dinero, y él les contesto que para construir carreteras, a lo que los funcionarios le respondieron: “pero si en China no hay carros”. Entonces, Deng les retruco su famosa frase: "Primero construyan las carreteras y después vendrán los carros". Ahora ven cómo está China. Traigo a colación esto porque cuando los alcaldes provinciales y distritales vienen con sus proyectos a pedir dinero para construir sus carreteras u otras obras las cuales van a sacarlos de la postración, reciben la respuesta de los funcionarios públicos y del SNIP, burócratas todos ellos, como si fueran del Banco Mundial. No ven más allá de sus narices, ni más lejos del límite de sus escritorios. Se imagina Ud. ahora, amigo Eduardo Mazzini, el Perú con una maraña de ferrocarriles, cómo hubiésemos progresado, pero lamentablemente así es la burocracia. 5 de julio, 2012
Mario Bringas
Es realmente impactante la investigación de Richard Webb sobre la nueva economía rural del Perú. Los hallazgos, metodología, y los alcances y perspectivas, son muy gratificantes y ofrecen una visión de grandes perspectivas económicas y sociales para nuestros compatriotas de esta región que tiene un potencial muy grande para su crecimiento y desarrollo inclusivo. 25 de julio, 2012
Richard Webb(*), diario El Comercio
El despegue de zonas rurales estaría generando una "globalización interna" La economía rural en nuestro país ha mejorado bastante en los últimos años. De comprobarse la existencia de un nuevo dinamismo en la economía rural, como fenómeno general, no aislado en algunos valles, se estaría ante un quiebre histórico, un giro en el patrón de estancamiento que habría caracterizado la economía rural, especialmente el de la sierra. El origen del estudio fue una preocupación presidencial expresada en el mensaje del 28 de julio del 2008. “La mayor dificultad en la lucha contra la pobreza es la dispersión poblacional y la distancia andina. Las carreteras y los puentes son el mejor instrumento de inclusión contra la pobreza”, decía el presidente. La preocupación presidencial llevó a la formulación de una propuesta de investigación a través del Consejo Consultivo del Sector Público del CIES, planteándose un estudio para evaluar y documentar los presuntos obstáculos geográficos a la inclusión económica y social de la población rural. EL “BOOM” DE LA SIERRA Una fuente de evidencia sobre el nexo distancia-pobreza se basa en un examen de la evolución del sector rural en su conjunto, desde 1900. Esta revisión de la tendencia histórica fue sugerida, por las observaciones contraintuitivas recogidas durante las visitas de campo. El conjunto de evidencias y percepciones sustenta la probabilidad de un quiebre en la tendencia histórica del ingreso rural: la tasa de crecimiento en el ingreso por habitante del sector rural se ha elevado de un nivel aproximado de 1,5% anual durante casi todo el siglo XX, y probablemente menos para el minifundista de la sierra, a un nivel de 5,1% anual desde el año 1995. Si bien la magnitud de la elevación de ingresos merece ser destacada, el aspecto más positivo y novedoso de ese aumento es que no obedece a un patrón de desigualdad y se caracteriza más bien por una sorpresiva equidad distributiva en cuanto a sus beneficios. El estudio muestra, como evidencia, que el jornal promedio en 151 distritos de alta pobreza se elevó de S/.8,4 a S/.21 entre el 2001 y el 2011, una tasa promedio de aumento de 9,8% anual entre esos años. De otro lado, una estimación de la evolución del precio de la tierra de cultivo en lugares aislados de la sierra con difíciles condiciones de cultivo y de transporte da cuenta de un incremento del valor en más del doble: de S/.6.847 en el 2001 a S/.15.578 en el 2011. Este fuerte aumento en un gran número de distritos pobres constituye la evidencia de una mejora generalizada y de ancha base en la productividad y los ingresos. Otro indicador de la encuesta fue el precio de una vivienda cercana al centro del pueblo. En este caso, el aumento fue aun más impresionante: el precio promedio se ha elevado de S/.7.704 en el 2001 a S/.31.223 en el 2011. Ambos precios, de la tierra y de la vivienda, son evidencia de un proceso de expansión económica general de muy amplia difusión, que está llegando a los rincones más escondidos del interior. Al mismo tiempo, la elevación en el valor de los activos de todo dueño de tierra o de viviendas en los pueblos pequeños constituye un refuerzo de la elevación de su ingreso corriente. RADIOGRAFÍA DEL FENÓMENO Durante los últimos años, se ha acortado distancias en el Perú. En 10 años se ha construido aproximadamente la misma extensión de caminos que la que se había construido en 50 años anteriores; entre 1950 y el 2000 se construyeron 49 mil kilómetros de caminos, y entre el 2000 y el 2010 se llegó a 48 mil kilómetros. Asimismo, cerca del 88% de la red son trochas, lo cual refleja la alta prioridad que tiene la construcción a bajo costo de una red capilar de caminos, cuya densificación está permitiendo la conexión entre comunidades y con los pueblos pequeños. Esa conexión viene abriendo mercados locales para los productos del campo y creando oportunidades para actividades no agrícolas. Asimismo, el parque automotor ha crecido explosivamente: incluyendo los vehículos de servicio en las provincias, el número de vehículos interprovinciales de carga creció 26% anual entre el 2002 y el 2010; el teléfono está llegando al área rural casi de un día para otro: el porcentaje de hogares rurales con celular ha saltado de 2% en el 2004 a 47% en el 2010. Internet se expande rápidamente y en el 2011 llegó a ser accesible en cabinas para el 16% de los hogares rurales. El acercamiento y la conexión que se está produciendo es quizás el cambio más radical y repentino que ha conocido el mundo rural en su historia. Las distancias actualmente se han acortado, y los tiempos de traslado se han reducido. En apenas diez años, los distritos más pequeños y alejados del país han visto una fuerte reducción en el tiempo de viaje a sus respectivos contactos urbanos. El viaje promedio de 13,2 horas en el 2001 se ha reducido a 5 horas en el 2011. La disminución de 62% significa una extraordinaria reducción en el costo del movimiento, abriendo nuevas oportunidades para el intercambio local, para obtener acceso a servicios educativos, de salud y servicios técnicos relacionados a la actividad productiva. Más allá de la conclusión con relación al papel de los factores distancia y conexión en la interpretación del desarrollo rural, e igualmente en la formulación de políticas, los resultados de esta investigación sugieren la necesidad de actualizar la interpretación del sector rural. ![]() (*) Richard Webb. Doctor en Economía por la Universidad de Harvard y máster en Economía y Geografía por la Universidad San Andrés. Es director del Instituto del Perú de la Universidad de San Martín de Porres desde el 2004 y ha sido presidente del Banco Central de Reserva del Perú (BCR). 25 de julio, 2012
Diario El Comercio, editorial
Más de lo que te imaginas El sector rural también ha experimentado un crecimiento sin precedentes. La crítica que más se hace al crecimiento como principal fórmula para derrotar la pobreza es su supuesto carácter excluyente: sus efectos positivos –se dice– son “solo para algunos”. Aunque es cierto que las cada vez más contundentes cifras de crecimiento de las clases medias hacen progresivamente más difícil sostener esta posición, también lo es que el sector rural (y, particularmente, los más apartados dentro de este) ha parecido ser durante mucho tiempo una zona segura para sustentar los argumentos de los críticos del modelo. Este tiempo se está acabando. Son ya varios, y de diversas fuentes, los estudios que demuestran que cómo nuestro continuo crecimiento ha tenido repercusiones directas e importantes en la calidad de vida del área rural. Hace poco, por ejemplo, dábamos cuenta del estudio de Macroconsult, que muestra cómo han subido los ingresos de los pobladores de las zonas aledañas a las minas importantes. Pues bien, a estas investigaciones ha venido a sumarse ahora la hecha por el Consorcio de Investigación Social y Económica junto al Instituto del Perú. Un estudio que si bien no busca relacionar causalmente crecimiento y desarrollo rural, sí revela datos bastante poderosos con los que es fácil conectar los puntos. Por ejemplo, el estudio menciona que mientras durante todo el siglo XX el ingreso por habitante del sector rural aumentó en promedio 1,5% anualmente, ese incremento se aceleró enormemente desde 1995, cuando pasó a ser en promedio de 5,1% anual. En otras palabras, a partir de mediados de la década en que se hicieron las reformas de mercado en el país, la mejora anual del ingreso de los habitantes del Perú rural estuvo cercana a cuadruplicarse. ¿Coincidencia? Lo que más llama la atención, sin embargo, es el progreso observado durante los últimos diez años, justo cuando el crecimiento económico y el modelo de mercado se asentaron. Así, entre el 2001 y el 2011, el jornal promedio en distritos rurales de alta pobreza aumentó de S/.8,4 a S/.21; es decir, en un 9,8% anual. El precio de la tierra en lugares aislados de la sierra, por su parte, pasó de ser S/.6.847 en el 2001 a ser S/.15.578 en el 2011, lo que evidenciaría, parafraseando el mencionado estudio, una mejora generalizada de la productividad y los ingresos de un gran número de distritos pobres. Por último, el precio de las viviendas cercanas al centro del pueblo subió de S/.7.704 en el 2001 a S/.31.223 en el 2011. La investigación también muestra cómo la infraestructura en las áreas rurales se ha multiplicado en los años de crecimiento. Por ejemplo, indica que en la última década se ha construido prácticamente la misma cantidad de kilómetros que en los 50 años previos. El tiempo promedio de viaje en el área rural, en ese sentido, ha disminuido de 13,2 horas en el 2001 a 5 horas en el 2011. Además, el porcentaje de hogares rurales con teléfono aumentó del 2% en el 2004, a 47% en el 2010; Internet, por otro lado, es ya accesible en cabinas para el 16% de estos hogares. Es cierto que, no obstante lo anterior, el crecimiento no ha producido para las zonas más apartadas tanta mejora en la calidad de vida como en las zonas urbanas. Pero también lo es que solo podían esperar que lo hiciese quienes piensan que lo que hace el crecimiento es llevar el pollo cocinado a la puerta de la casa. Lo que el crecimiento puede hacer es llevar oportunidades –por ejemplo, de empleo y de demanda para lo que uno pueda producir– y estas oportunidades no pueden ser aprovechadas a cabalidad sin ciertos niveles mínimos de educación, salud e infraestructura que el Estado tendría que garantizar y que hoy provee precariamente. Si pese a esto el crecimiento ha producido en el sector rural lo que describe el estudio en cuestión, cabe preguntarse cuánto más no hubiera logrado si tuviera capacidad de ejecución de gasto de calidad, si la brecha de infraestructura estuviera saneada, si nuestra educación no fuese lo que es y si los programas sociales no filtraran recursos a gente que no los necesita. Lo que ha avanzado nuestro sector rural lo ha hecho con pesas amarradas a los pies. Pese a todo, sin embargo, queda claro que la realidad le está contestando a quienes cuestionaban cuánto llegaba del crecimiento a los sectores apartados del país con la letra de una canción de los noventa: “es (mucho) más de lo que te imaginas”. 1 de agosto, 2012 Escribe tu comentario |














