La tecnología ha permitido que hoy en día la comunicación entre las personas sea más frecuente, diversa, y masiva. Hace unos 15 años, la forma de comunicarse con alguien era a través del teléfono, cartas, y primordialmente la comunicación en persona. Actualmente, existen una multiplicidad de canales de comunicación, que si bien nos permiten estar más comunicados con una o varias personas de manera simultánea e instantánea; de cierta forma nos vienen reduciendo el contacto físico y presencial, que solía ser la norma comunicacional.
Hoy en día, al tener la posibilidad de conectarse con muchas personas de manera “virtual” a través del chat, email, o redes sociales online; el ser humano va “desconectándose” de sus pares en el mundo real para ingresar a una “realidad virtual”, construida sobre la base de la Internet –un mundo “paralelo” que se va convirtiendo poco a poco en la nueva realidad.
Hoy en día, al tener la posibilidad de conectarse con muchas personas de manera “virtual” a través del chat, email, o redes sociales online; el ser humano va “desconectándose” de sus pares en el mundo real para ingresar a una “realidad virtual”, construida sobre la base de la Internet –un mundo “paralelo” que se va convirtiendo poco a poco en la nueva realidad.
Si bien esta nueva realidad puede tener muchas ventajas, la pérdida del contacto humano es probablemente la desventaja más grande. Es común que con la masificación de los dispositivos tipo Blackberry las personas presten menos atención a quienes tienen al frente, o que con lo fundamental que es el correo electrónico y la Internet en las actividades que uno realiza día a día, uno deje de pasar tiempo con sus familiares por estar pasando tiempo con seres queridos en lugares remotos.
Al final, los juicios de valor que se pueden hacer respecto a cuán bueno o malo es para el ser humano pasar más tiempo conectado virtualmente y menos interactuando en persona, es algo que está en función a los valores sociales. Quizás, en 15 años, la interacción cara a cara sea tan escasa que las personas ni se imaginarán que en algún momento hubo alguna preocupación por el efecto que pudiese tener la tecnología sobre la comunicación directa.









